Cambiar la plataforma de venta de entradas de un teatro no es una decisión técnica: es una decisión estratégica. Afecta a cómo el público descubre tu programación, a cuánto ganas por cada butaca vendida, a qué imagen de marca proyectas y, a menudo, a qué datos puedes recuperar el día que decidas marcharte.
Esta guía está escrita pensando en direcciones artísticas, gerencias y responsables de comunicación de teatros y salas que están valorando una nueva herramienta. No pretende ser exhaustiva, sino darte los criterios que —por nuestra experiencia trabajando con equipamientos culturales— son los que realmente marcan la diferencia a medio plazo.
Un teatro no compra "un software". Compra un proveedor que estará a su lado los próximos cinco años y que gestionará la relación con sus espectadores.
1. Entiende el coste real: licencia, comisión por entrada o mixto
Lo primero que debes mirar no es el precio de la tarifa, sino cómo se cobra. En el mercado conviven tres modelos:
- Licencia anual fija. Pagas una cuota y vendes tantas entradas como quieras sin recargo adicional. Es el modelo que utilizamos, por ejemplo, en nuestro plan Pro (
1.250 €/año): el coste es el mismo vendas 3.000 o 30.000 entradas. - Comisión por entrada. Un porcentaje o un importe fijo por cada entrada vendida. Es cómodo si acabas de empezar, pero puede comerse una parte importante de los ingresos cuando la sala funciona.
- Modelo mixto. Una cuota reducida más una comisión pequeña, o una comisión que paga el espectador (ticket fee). Este último caso hay que mirarlo con lupa: quien acaba pagándolo es tu público, y afecta a la percepción de precio.
Haz un ejercicio sencillo: coge la venta de los últimos 12 meses y aplícale cada modelo. La diferencia entre pagar 1.250 €/año fijos y pagar un 5 % sobre 200.000 € de facturación es de 10.000 € perdidos en comisiones. Ese cálculo, para un teatro municipal, es la diferencia entre poder programar una compañía más o no.
2. Marca blanca: el público debe verte a ti, no al proveedor
Cuando un espectador compra una entrada para ver tu programación, lo último que debería ver antes de recibir el PDF es el logo de tu proveedor. Suena obvio, pero la mitad de las plataformas del mercado imponen su marca en la página de compra, en el correo de confirmación e incluso en la entrada impresa.
La marca blanca real significa:
- Dominio propio (o subdominio como
entradas.tuteatro.cat). - Colores, tipografía y logo del teatro en la página de compra.
- Correos transaccionales enviados desde tu dominio, no desde el del proveedor.
- PDF de la entrada con tu cabecera y tus condiciones.
Si un equipamiento pierde la marca en el momento más importante —el pago— está regalando reconocimiento a un tercero y dejando escapar datos valiosos de comportamiento de su propio público.
3. Mapas de asientos: precisión, accesibilidad y abonos
Un teatro no vende "una entrada", vende "la butaca 12 de la fila G". El mapa de asientos es una de las áreas donde un software se queda más fácilmente corto. Cosas a comprobar:
- Soporte para butacas con visibilidad reducida, laterales o con precio rebajado.
- Zonas accesibles: butaca para persona con silla de ruedas + acompañante enlazados.
- Bloqueo temporal cuando un usuario está eligiendo (para evitar dobles ventas).
- Renderizado móvil: si el mapa no se puede usar con un dedo, pierdes gran parte del público potencial.
- Vinculación con abonos: una butaca "reservada para abonado" no debe poder venderse suelta.
4. Gestión de abonados y socios: el verdadero activo a largo plazo
Los abonos son la base de la sostenibilidad de un teatro. Asegúrate de que la plataforma te permite:
- Definir tipos de abono flexibles (temporada, medio año, packs de tres funciones…).
- Renovación asistida con la misma butaca del año anterior.
- Descuentos cruzados: un abonado que compra una entrada suelta la obtiene con el descuento automático.
- Estadísticas de uso: qué abonados vienen realmente y cuáles han dejado de venir, para anticiparte a una baja.
Un teatro que pierde un abonado cada año pierde mucho más que su cuota: pierde un embajador que trae amigos y que se toma una copa en el bar.
5. Exportación de datos: tu base de usuarios es tuya
Este es uno de los puntos que más se olvidan y que más daño hacen el día que quieres cambiar de proveedor. Pregunta explícitamente:
- ¿Puedo exportar mi base de espectadores en cualquier momento y sin coste adicional?
- ¿En qué formato? (Un CSV con todas las compras es el mínimo.)
- ¿Hay API para sacar los datos automáticamente hacia mi CRM o herramienta de email?
- ¿Qué pasa con esos datos si damos de baja el servicio?
Un contrato serio debe dejar claro por escrito que los datos de los espectadores son del teatro, no del proveedor. Si no lo está, no firmes.
6. Soporte humano y en tu idioma
El viernes a las 19:30, cuando hay cola en taquilla y el mapa no carga, no quieres un formulario de tickets con respuesta en "24-48 horas laborables". Quieres una persona al teléfono. Asegúrate de:
- Horario de atención compatible con tu programación (funciones de noche y fin de semana).
- SLA de respuesta por escrito en la oferta, no de palabra.
- Atención en tu idioma de trabajo.
- Formación incluida en el alta: no tienes que apañártelas con un manual en PDF.
7. Compatibilidad con la contratación pública
Si eres un teatro municipal o dependes de una administración, el proveedor deberá cumplir requisitos que un teatro privado no exige: facturación vía FACe, cumplimiento del ENS (Esquema Nacional de Seguridad), garantías sobre el tratamiento de datos, etc. Muchos proveedores internacionales no los cumplen. Asegúrate de que tu proveedor puede documentar su grado de cumplimiento: es una información que cualquier proveedor serio debe darte sin rodeos.
8. Plan de migración: cómo entras y cómo puedes salir
Un buen proveedor no solo te vende la entrada a su sistema: también te deja claro cómo sales de él. Pide por escrito:
- Periodo de migración estimado.
- Soporte durante el cambio (importación de la base de abonados histórica).
- Condiciones de salida: fecha de corte, exportación final, borrado.
Checklist rápido antes de firmar
- ¿Cuál es el gasto total anual con mi volumen real de ventas?
- ¿Los correos y la página de compra llevan mi marca?
- ¿Puedo exportar todos los datos en cualquier momento y sin coste?
- ¿El proveedor cumple RGPD y ENS (o está trabajando en ello públicamente)?
- ¿El soporte es en mi idioma y con horario compatible con funciones?
- ¿Los abonos son flexibles y renovables con la misma butaca?
- ¿Hay SLA por escrito en la oferta?
- ¿Tengo claro el plan de salida el día que decida cambiar?
Si el proveedor no sabe responderte por escrito a estas ocho preguntas, no es el proveedor que necesitas.
Y si quieres saber cómo lo hacemos nosotros
En YesWeTicket trabajamos con este enfoque: licencia fija (desde 1.250 €/año en el plan Pro), marca blanca real, exportación de datos siempre disponible y soporte humano en catalán y castellano. Si quieres ver cómo quedaría tu sala en la plataforma, pide una demo y te la mostramos sin ningún compromiso.
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Nos envías el mapa de la sala y tu programación y te preparamos una demostración real con tus datos.
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